Una jirafa y media

Una jirafa y media

    Una singular sucesión se acontecimientos absurdos con estructura acumulativa y circular permite a los lectores de Shel Silverstein disfrutar, una vez más, de su talento (no menor que el de Miguel Azaola, que ha realizado un fantástico trabajo de traducción). Tanto de su uso del lenguaje como de su propuesta gráfica; las ilustraciones de estilo caricaturesco destacan por la expresividad que emana de su sencillez. Y el tiempo que ha pasado desde su publicación, más de cincuenta años, no ha hecho mella en la propuesta, sigue resultando absolutamente genial y especialmente recomendable para disfrutar en familia.